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Ha quemado
etapas como si saltara vallas en una carrera sin meta en el horizonte.
Primero con los Covers, luego con la Elephant Band, y ahora con un proyecto
en solitario que está resonando en las paredes de todo el showbiz peninsular.
No viene regalado, desde luego. Para llegar aquí se ha tenido que
trabajar muchísimo, comenta Xoel. También se ha tenido que
renuciar a muchas cosas, por ejemplo, a una banda, la Elephant, que se hartó
de recibir elogios, pero que cerraba la espita creadora y creativa de Xoel:
Me di cuenta de que me estaba limitando muchísimo, que me estaba
quedando en la etiqueta sixties.
Una proposición de sus amigos Marcos y Patricia, compañeros en
los Covers y fundadores de una pequeña casa discográfica, Mushroom
Pillow, hizo el resto. Empecé a componer sin parar y en dos meses
ya tenía el disco listo. Lo grabé muy rápido, demasiado
rápido, creo, con varios colaboradores, vi que era lo que quería
y dejé la Elephant, comenta con obligada nostalgia respecto a su
estadía anterior.
Xoel pudo constatar enseguida, en su estreno en el Playa Club, que su trabajo
era valorado por el público de su ciudad -noté que había
una renovación de público respecto a la Elephant Band-,
pero a la vez
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vio que la escena mod también le daba el beneplácito: Percibo
una tolerancia total que no esperaba para nada. Con Deluxe pensé que
me había abandonado el público mod, pero me han demostrado que
no.
Deluxe en
el Playa Club, el motor del cambio musical de la ciudad
El concierto que ofreció en el Playa el 14 de diciembre rayó en
la apoteosis. Casi dos horas de recital en las que repasó los temas de
su álbum, Not what you had thought, ofreció versiones de The Smiths
y David Bowie y adelantó dos temas nuevos con letra en español.
Con una puesta en escena propia de un animal de directo, a caballo entre Townsend,
Marriot, Weller y el propio López, con una banda de lujo en la que todas
las porciones hacían pieza, con un abanico inagotable de registros, capaz
de dejar colgadas las etiquetas en el armario musical, Deluxe convirtió
aquella noche en un hit comparable a los de otros conciertos de figuras consagradas
(e idolatradas) en el Playa, demostrando que Xoel no tiene alma de recién
llegado, precisamente.
Fue una velada, en definitiva, de las que reafirman argumentos, no sólo
en lo musical, sino en lo que respecta a la ciudad. Coruña está
despertando, porque antes vivía un poco al margen. Deluxe, como
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